La vida está llena de primeras veces. Esta frase, tan de Grissom de CSI podria resumir mi pensamiento en el grupo cuando se propuso esa Lan Party que tan cercana a mi lugar de residencia estaba, era una oportunidad unica que no se podÃa dejar pasar. Asà que sin pensarmelo y sin conocer a ninguna asistente (ya que soy un especimen raro, dentro del grupo de campuseras sin haber asistido a ninguna Campus Party ni ningún evento parecido) me dije ¿ por que no?, y me lancé a la aventura.
Siempre creÃ, quizá en mi razonamiento deformado por los medios, que este tipo de reuniones eran más de adolescentes y de personas aisladas, que se dedicaban nada mas llegar a establecerse con su equipoy aislarse del mundo mediante sus cascos; la primera sorpresa la recibà en la misma cola de entrada al Palau Sant Jordi (sede donde se desarrolló Lancelona) ya que pude ver como familias enteras con niños, no tan niños y chicos (y chicas) de todas las edades se acercaban con sus ordenadores a esperar para poder entrar. El primer estereotipo caÃa como un castillo de naipes.
La segunda cosa que me sorprendió es la camaraderia que se respiraba, si bien es cierto que en algún momento yo veÃa como todo el mundo parecÃa conocerse anteriormente (cosa bastante normal ya que la Campus Party mueve a gran cantidad de asistentes) y como si bien se encontraban ante un elemento desconocido (que en este caso era yo) a los dos minutos dicho elemento se encontraba totalmente integrado y sintiendo que estaba siendo parte de algo mucho mas grande, es decir que estaba siendo tratada como una mas. Al segundo dÃa puedo afirmar que me sentÃa como en mi propia casa atreviendome a dar mi propia opinión y a charlar con todo el mundo que quisiera escucharme. Por que esa es otra cosa que puede llegar a sorprender a alguien no-iniciado en este mundillo y es la capacidad de comunicación que hay en estas parties, rompiendo otro estereotipo de personas no comunicativas, al contrario hay mucho que decir en estos eventos!!!.






