Love.
¿Y de qué si no de amor y Blahniks iba a tratar la pelÃcula de Sexo en Nueva York?
Carrie Bradshow de nuevo se debate en lÃos amorosos con Big y con su ciudad, Nueva York, ¿pero a quién quiere más? Esta pelÃcula es la respuesta a 6 temporadas donde siempre se nos planteaba la duda. Su melancólica obsesión por Nueva York parece ser un lazo tan fuerte que todavÃa, a sus 40 años, ningún hombre ha conseguido romper. Al contrario, Miranda, es capaz de olvidar ese vÃnculo por un hombre, uno que le roba el corazón y su vida se transforma. Charlotte decide no tener que escoger y se contenta con una Ãdilica vida familiar en la ciudad que quiere… y Samantha quiere a la ciudad que más sexo le dé.
En mi opinión es un grandÃsimo acierto que la pelÃcula continúe 3 años después de donde la serie lo dejó. Para introducirla muestran botones de ciertas escenas de la serie en los créditos del principio. No me imagino qué habrÃa sido de los personajes de haber comenzado tramas nuevas, pero resulta que éstos son exactamente igual que el recuerdo que tenÃa de ellos. Se trata de un capÃtulo más, sólo que de 2 horas y media.
Lo que sà he echado bastante de menos es un colofón a modo de columna en la revista, unos pensamientos a la luz de un flexo en esa mesa que el director de la peli, Michael Partick King, ha rescatado de la collección Smithsonian para recrear el apartamento de la serie. En un momento de la pelÃcula Carrie hace incapié en lo importante que es una buena mesa a la hora de buscar la inspiración para escribir, y es que esos ratos reflexionando con su Mac eran los que más me gustaban de la serie. Tal vez es el riesgo que hay que asumir cuando se hace una pelÃcula a partir de una serie, la protagonista toma el centro de la acción y ya no tiene tiempo de meditar sobre lo que ocurre a su alrededor. No tenemos un infinidad de capÃtulos de los que ir aprendiendo lecciones, sino que Carrie se ve inmersa en la trama principal y se muestra mucho menos reflexiva y pendiente de sus pensamientos.
Entre Guccis y Versaces, Luois Vuittons y Pradas, Diors y Blahniks la pelÃcula es una pasarela de moda que, al contrario de lo que opina Westwood (diseñadora en la serie y el vestido de novia de la pelÃcula) que critica duramente a Patricia Field (diseñadora en la pelÃcula y por cierto, vaya página más petarda tiene), a mà me parece todo un espectáculo. Y es que yo soy profana en la materia pero disfruto viendo estilo y Sarah Jessica Parker lo tiene. ¡Ya quisiera yo tener su dinero y ponerme un par de Blahniks nuevos cada dÃa!
Samantha: “I can’t color enough, I would color all day every day If I had my way, I would use every crayon in my box”
P.D: Necesito estos zapatos de Dior que lleva Carrie en la pelÃcula:



